Desacato
En pleno centro de Sevilla, en la calle Amor de Dios, Desacato propone una manera diferente de acercarse a la gastronomía andaluza. El restaurante, impulsado por los chefs Pablo Carrasco y Guillermo Pardo, combina las raíces culinarias del sur con una marcada influencia vasca y una buena dosis de creatividad. Su nombre ya es toda una declaración de intenciones: aquí hay espacio para reinterpretar recetas tradicionales, experimentar con nuevas combinaciones y apartarse de lo previsible.
La carta está concebida para compartir y se organiza en apartados con nombres tan sugerentes como Los Preliminares, Compartir es Vivir o Tentación Carnal. Entre sus propuestas conviven pequeños bocados, elaboraciones de carne y platos marineros que varían según la disponibilidad del mercado. Especial protagonismo tienen los pescados y mariscos, una parte de la oferta en la que se aprecia la atención al producto y la influencia de la cocina del norte de España. Entre las elaboraciones más representativas se encuentra la tartaleta de gamba blanca de Huelva con mantequilla de yuzu, que transforma la clásica combinación de gambas y limón en un bocado crujiente y delicado.
El espacio acompaña esta filosofía con una estética industrial y contemporánea, alejada de los códigos más tradicionales de la restauración sevillana. El ambiente es informal y la propuesta invita a probar diferentes platos durante una misma comida. La selección de vinos, a la que el equipo concede especial importancia, completa una experiencia gastronómica que encuentra su personalidad en el encuentro entre Andalucía, el País Vasco y una interpretación libre de sus respectivas tradiciones culinarias.