El secreto de unos espaguetis a la marinera espectaculares está en saber gestionar bien los tiempos de cocción del marisco y la pasta. Es fundamental que el marisco esté fresco y se incorpore al final (las gambas y el calamar necesitan muy poco tiempo), ya que la sobrecocción hace que se vuelva duro y gomoso. Otro truco esencial es reservar el jugo que sueltan las almejas y mejillones: este caldo concentrado es la base de sabor más intensa para el plato. Por último, es crucial terminar la cocción de los espaguetis directamente en la sartén con la salsa, ya que esto permite que la pasta absorba el sabor del marisco y suelte almidón, lo que espesa y liga mejor la salsa.
Variantes
Si bien la versión con almejas, mejillones y gambas es la más popular, también hay otras deliciosas variantes para enriquecer el plato. Si quieres un plato más contundente, que se inspira en los espaguetis a la carbonara, incorpora tocino o panceta cortada en pequeños dados y sofríelos con el ajo antes de añadir el marisco. La grasa del cerdo aportará un sabor que contrastará con la frescura del marisco. Si prefieres una salsa sin tomate, simplemente omite el tomate triturado y agrega en su lugar más vino blanco y caldo de pescado. Esta versión es ideal si quieres que predomine el sabor del marisco. Además, puedes añadir trozos de rape, corvina o merluza a la salsa para darle más cuerpo y aportar otra textura. En este caso, deberás primero sellar el pescado y luego cocinarlo en la salsa durante unos 5 a 7 minutos. Y si quieres probar otra receta exquisita con espaguetis, te recomendamos estos espaguetis a la Nerano.
Con qué acompañar los espaguetis a la marinera
En Italia, los platos de pasta no suelen llevar acompañamientos, y menos aún cuando se trata de platos a base de pescado. En especial, evita agregar queso, ya que opaca el sabor delicado del marisco y el pescado en general. No obstante, sí puedes optar por servir un aperitivo liviano antes, como unos aros de cebolla o una ensalada ligera. Luego, puedes servir el plato con unas rebanadas de pan rústico tostado para disfrutar al máximo de la salsa, y acompañar con un vino blanco seco y fresco, como un albariño, un verdejo o un vino blanco italiano (vermentino o pinot grigio), cuya acidez limpiará el paladar y complementará los sabores salinos del marisco.