A la sombra de la Sagrada Familia, donde la arquitectura acapara las miradas, un restaurante reivindica la memoria y el sabor. Madre Taberna Moderna propone una gastronomía familiar y actual. El proyecto rinde homenaje a la historia del local, que durante treinta años fue Intertapa, el negocio de la familia donde creció su artífice. Esta conexión con el pasado es el punto de partida para revisitar la esencia de la taberna de barrio: un espacio de encuentro en torno a guisos, tapas y arroces. Su menú, construido sobre producto de proveedores de confianza, refleja este espíritu con platillos para compartir y sugerencias que cambian según la temporada.\n\nEl restaurante se ha dado a conocer por platos que reinterpretan recetas clásicas con ingenio. Entre las creaciones que han definido su identidad se encuentra un falso Wellington en el que la masa de hojaldre se sustituye por la de un cruasán para envolver un solomillo de ternera. Otras elaboraciones, como el carpaccio de lengua de vaca o el suquet de rape con almejas, demuestran respeto por la tradición, ejecutada con una mirada contemporánea. Presenta sabores reconocibles de una forma que busca sorprender sutilmente, sin desviar la atención de la calidad de la materia prima.\n\nEl ambiente combina la calidez de una casa de comidas con la energía de un local urbano. Funciona como un refugio para los vecinos del barrio y para visitantes que buscan una propuesta gastronómica honesta en una de las zonas más concurridas de Barcelona. Madre Taberna Moderna es más que una actualización de la taberna tradicional: es la continuación de un legado familiar. Aquí, el concepto de comida casera evoluciona sin perder su alma, y esa calidez se percibe en el servicio y en cada plato.