¿Y si un bar de tapas japonés se atreviera a explorar todo el continente asiático? Esa es la premisa de Keanu Izakaya Bar, que materializa esta idea con un concepto que va más allá de lo previsible. En este restaurante de Barcelona, la noción de izakaya se expande para abrazar una visión panasiática y crear un punto de encuentro entre diferentes tradiciones culinarias de Asia. El menú es un recorrido por el continente que incluye desde nigiris creativos y tatakis hasta elaboraciones como el tom yum tailandés, el kimchi coreano o el pho vietnamita. Esta visión permite ofrecer una narrativa gastronómica diversa, pensada para compartir.\n\nLa oferta no se detiene en la comida. El lugar se define tanto por su gastronomía como por su coctelería de autor, que incorpora ingredientes asiáticos en creaciones originales. Esta dualidad de restaurante y bar se refleja en un ambiente que combina la energía de un local de copas con la formalidad justa para una cena. El espacio, con detalles como paredes de ladrillo blanco y una barra de mármol, acoge sesiones de DJ que complementan la atmósfera sin impedir la conversación. La presencia de una notable selección de sakes subraya la autenticidad de su inspiración japonesa.\n\nEl dinamismo de Keanu Izakaya Bar también se manifiesta en su horario de cocina ininterrumpido desde el mediodía hasta la medianoche, una flexibilidad que se adapta a distintos ritmos. Entre las creaciones que han definido al restaurante destacan el carpaccio de ternera o el fondant de chocolate con toffee de miso, mostrando un diálogo constante entre técnicas asiáticas y un paladar más amplio. Así, la informalidad de una taberna convive con una cuidada selección de bebidas y bocados de todo un continente.