Para añadir humedad, incorpora una cucharada de yogur natural o de nata líquida a la masa para que el bizcocho quede aún más tierno. Y si quieres un sabor más fuerte, puedes añadir una cucharada de ron o coñac al batido para potenciar el aroma de las castañas. Procura controlar el horneado cubriendo con papel de aluminio si ves que comienza a dorarse demasiado rápido por encima. Para darle el toque final, prueba a espolvorear un poco de azúcar glas por encima antes de servir.
Variantes
El bizcocho de castañas admite muchas interpretaciones. Para una versión de chocolate, añade 2 cucharadas de cacao y pepitas de chocolate negro a la preparación. Si, en cambio, te tienta una versión más afrutada, incorpora trocitos de pera o manzana rebozados ligeramente con harina para que no se hundan durante la cocción. También puedes preparar la versión vegana, reemplazando los 3 huevos por 3 cucharadas de puré de plátano o compota de manzana, la manteca por aceite suave y la leche por bebida vegetal. Y si quieres seguir experimentando con este fruto, no dejes de probar algunas de estas recetas con castañas, y aprende a prepararlas en el microondas.
Con qué acompañar el bizcocho de castañas
Un café recién hecho o una infusión de té chai realzan el sabor de este bizcocho, que puedes servir también con una cucharada de nata montada, crema de mascarpone o mermelada de calabaza, para darle un contraste suave y aromático con sabores de temporada. En ocasiones especiales, puede acompañarlo con una copa de vino dulce o licor de castañas.
Cómo conservar el bizcocho de castañas
Para conservar esta delicia y disfrutarla por más tiempo, guarda el bizcocho en un recipiente hermético o envuelto en papel film. Así se conservará tierno unos 3 o 4 días. También puedes guardarlo en la nevera hasta una semana, o bien congelarlo en porciones individuales (así podrá durar hasta 3 meses). Antes de servir, caliéntalo unos segundos en el microondas o en el horno para que recupere su textura tierna o aroma.