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courtesy Disney Italia

Milán fashion (y food) tour: todas las localizaciones de El diablo viste de Prada 2

Nueva York – Milán, ida y vuelta sobre unos stilettos de 12 centímetros, mejor si son de un rojo intenso.

 Señoras y señores, la espera ha terminado: desde hoy El diablo viste de Prada 2, secuela del título homónimo convertido en película de culto, llega por fin a los cines con su dosis de lentejuelas, diálogos afilados y pura iconicidad.

Y si hace veinte años las historias de los personajes en viaje se desarrollaban en la sobria elegancia de París, esta vez los focos, lejos de la redacción neoyorquina de Runway, se encienden con toda su fuerza sobre Milán. Una ciudad que, tanto en la película como en la vida real, se revela paso a paso entre palacios históricos, boutiques de lujo, obras maestras atemporales y, por supuesto, guiños a esa cocina italiana recientemente reconocida como patrimonio de la UNESCO. Con la complicidad, además, del regreso al reparto —con su magistral interpretación— de un amante declarado de los sabores italianos como Stanley Tucci.

Así que, si tú también has soñado con ser Andy, Miranda, Emily o Nigel por un día —al fin y al cabo, “todo el mundo quiere ser nosotros”, cita obligada—, hemos preparado para ti un itinerario milanés por todos los escenarios que aparecen en la película. Rincones icónicos y joyas por descubrir para seguir los pasos del reparto de El diablo viste de Prada 2. A ser posible (consejo de amiga), con un calzado más cómodo que unos tacones imposibles.

El recorrido comienza en el símbolo más célebre de Milán: Piazza Duomo, protagonista de varias escenas del film. Los planos aéreos se suceden, Andy la atraviesa corriendo en varias ocasiones y las agujas de la catedral asoman incluso desde las ventanas de las habitaciones de los protagonistas durante su estancia en la ciudad (magia de la IA). Tu viaje entre el susurro del chiffon solo puede empezar aquí. ¿Quieres decirlo como un auténtico milanés? No se va “a Piazza Duomo”, sino simplemente “al Duomo”.

Piazza Duomo

Subir a las terrazas de la catedral es una experiencia imprescindible, pero nuestro consejo es aprovechar también las alturas para una pausa gourmet y muy instagrameable:

  • Terrazza Duomo 21: carta de cócteles cuidada al detalle y una oportunidad única para fotografiarte con las agujas del Duomo a un palmo. 
  • Innocenti Evasioni en la azotea de la Triennale: el chef Tommaso Arrigoni reinterpreta la tradición milanesa con vistas al skyline. 
  • Verso: dos estrellas Michelin de los hermanos Capitaneo. Tres chef’s table con vistas directas a la cocina para una experiencia inmersiva, elegante e inolvidable. 
  • Panzerotti Luini: ponte en la cola y en pocos minutos tendrás en tus manos un panzerotto fundente; desde 1949, toda una institución para los milaneses. 
  • Antica Pizza Fritta da Zia Esterina: ¿buscas el perfecto street food? La pizza frita firmada por Gino Sorbillo es un imprescindible irresistible. 
El diablo se viste de Prada 2

El salón casi al aire libre

A pocos pasos se abre la espectacular Galleria Vittorio Emanuele II, elegante salón cubierto por una extraordinaria cúpula de vidrio y hierro. Ya es icónica la escena en la que Miranda Priestly la atraviesa de noche con una expresión inusualmente desorientada. Spoiler: nunca la encontrarás tan increíblemente vacía.

Galleria Vittorio Emanuele II

Entre paradas obligatorias y auténticos secretos, te recomendamos:

  • Camparino in Galleria: aquí el aperitivo es un ritual. Mesa en la terraza o copa en la barra, al más puro estilo milanés. 
  • Cracco in Galleria: de la cafetería al restaurante con estrella, pasando por el bistrot. Perfecto para una pausa elegante en cualquier momento del día. 
  • I Dodici Gatti: nuestro verdadero insider tip. Sube hasta la sexta planta para disfrutar de una pizza con vistas únicas sobre los tejados de la galería… y una histórica colonia de gatos negros. 

Respira arte a pleno pulmón

¿Habría imaginado Canova que su Napoleón acabaría en el centro de un escenario bajo las luces de una fiesta firmada por Runway con Lady Gaga como gran protagonista? El poder del cine. El poder de El diablo viste de Prada 2. Es precisamente en la Accademia di Brera donde Miranda organiza uno de los eventos más espectaculares de la película: entre Caravaggio y Hayez irrumpen luces estroboscópicas y lentejuelas.

Fuera de la Pinacoteca se despliega el barrio más encantador de Milán, un laberinto de talleres, callejuelas y restaurantes. 

Accademia di Brera

Entre una consulta a una tarotista y algún souvenir de anticuario, estas son nuestras paradas favoritas:

  • Bar Jamaica: el tiempo parece haberse detenido. Histórico punto de encuentro de artistas, fotógrafos y escritores, con un aire bohemio único. 
  • Coraje: espíritu latino, platos para compartir y una cuidada carta de vinos con acento sudamericano. Imprescindibles sus patatas fritas. 
  • Portico 84: un bistrot moderno ideal para brunch, trabajo, aperitivo o incluso coworking. 
  • Casa Fiori Chiari: alma mediterránea con acento napolitano, perfecto para platos reconfortantes y buena pizza fina. 

Daniel Canzian Ristorante: minimalista, elegante y con una cocina para paladares exigentes. Si quieres probar el baccalà mantecato que Nigel menciona en la película, este es tu sitio.

El diablo se viste de Prada 2

El epicentro mundial del lujo

En pleno corazón del Quadrilatero de la moda, entre Via Montenapoleone y Via della Spiga, Milán se convierte en protagonista absoluta con un food spot inconfundible: Il Salumaio di Montenapoleone. 

Il Salumaio di Montenapoleone

Un restaurante histórico escondido en un patio renacentista donde rige una sola norma: importa tanto el plato como la compañía. Es aquí donde Andy (Anne Hathaway) sorprende a Emily (Blunt) almorzando con Donatella Versace, interpretándose a sí misma. Pide embutidos o un risotto a la milanesa y solicita mesa en el patio. El resto fluirá solo.

Después, déjate llevar por el shopping en el Quadrilatero: Via Montenapoleone, della Spiga, Sant’Andrea y Manzoni. El reino del lujo. Tu momento Miranda Priestly.

El diablo se viste de Prada 2

Esa obra maestra que parece detener el tiempo

Otra parada imprescindible es el Cenacolo Vinciano, en el refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie. Frente a La Última Cena, Miranda ofrece una de sus magistrales lecciones de vida a Andy. 

La visita requiere reserva con mucha antelación, pero la emoción lo compensa todo.

Santa Maria delle Grazie e Cenacolo Vinciano 

Después de la dosis cultural, date un capricho en la zona:

  • El Pastée: street food milanés auténtico y creativo. 
  • Bicerìn Milano: pequeño, escondido y muy auténtico. Perfecto para café y dulces piemonteses. 
  • Bar Magenta: institución vibrante y atemporal, ideal del café al aperitivo. 
  • Beef Club: cocina de carne bien ejecutada con un aire urbano contemporáneo. 
El diablo se viste de Prada 2

El santuario del lujo discreto

¿Dónde podían alojarse Miranda y compañía si no en Palazzo Parigi? Los personajes aparecen saliendo impecables de este hotel cinco estrellas, una de las localizaciones más chic de la película.

Palazzo Parigi

Es el lugar donde desayunas como si fueras a firmar un gran contrato, aunque solo estés pidiendo un cappuccino. Clientela internacional, elegancia natural y cero ostentación. 

El tipo de sitio donde quien no necesita llamar la atención, la acapara igualmente. Incluso sin alojarte, merece la pena para tomar una copa o disfrutar de una pausa sofisticada.

El diablo se viste de Prada 2

Parada bonus

No aparece, pero se menciona. Y eso basta. “Cada vez que estoy en Milán ceno en Da Giacomo con Tom Ford”, dice Nigel (Stanley Tucci).

Y, efectivamente, Da Giacomo es mucho más que un restaurante: es una estética, un ambiente de espejos, luces cálidas, camareros con chaqueta blanca y clientela impecable.

Da Giacomo

Para parecer realmente el +1 habitual de Tom Ford, apuesta por los crudos y, en general, por la cocina de pescado, aunque su clásico spaghetti al pomodoro también ha hecho perder la cabeza incluso a Demi Moore.

¿Nuestro consejo? Ostras + spaghetti al pomodoro + vino blanco. ¿No tiene sentido? Exacto: es Milán, cariño.

El diablo se viste de Prada 2

Itinerario en Milán tras los pasos de El diablo viste de Prada 2 (orden recomendado)

1 Piazza Duomo 

2 Galleria Vittorio Emanuele II 

3 Accademia di Brera 

4 Quadrilatero de la moda 

5 Cenacolo Vinciano 

6 Palazzo Parigi 

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