Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Spyca Espana

¿Cómo se reconoce el talento en un plato? Lo explica el jurado de S.Pellegrino Young Chef Academy 2026-27

También Marlene Vieira sitúa la emoción en el centro de la experiencia. “El talento se reconoce por la capacidad de evocar emociones a través de la comida”, sostiene. Para ella, esa es la primera señal, aunque no la única. Un plato debe reflejar una identidad propia y mostrar dominio técnico, porque la emoción necesita una estructura que la sostenga. Sin oficio, la idea puede quedarse corta; sin identidad, incluso una ejecución impecable puede resultar fría.

Paulo Airaudo lo formula desde otro lugar, pero llega a una conclusión cercana: el talento aparece cuando todo tiene sentido. No hace falta complicar un plato ni llenarlo de gestos destinados a impresionar. A veces, recuerda, lo más difícil es hacer algo aparentemente sencillo que tenga profundidad, precisión y emoción. “Empieza por el producto”, dice. Si el producto no es bueno o no se entiende, el plato no funciona. Después viene la técnica, pero “sin hacer ruido”: no como mensaje, sino como herramienta para llegar a algo mejor.

Airaudo se detiene también en el equilibrio y en las capas de sabor, en esos platos que cambian en la boca y van revelando matices, tensión y profundidad. Hay un momento, explica, que no necesita demasiadas palabras: “Te metes algo en la boca y simplemente está muy bueno”. No siempre hace falta un gran discurso para emocionar. Pero sí hace falta una mirada. Para él, la parte más difícil está precisamente ahí, en la personalidad. Un plato puede estar muy bien hecho y, aun así, quedarse a medio camino si no dice nada de quien lo cocina. El talento aparece cuando se reconoce una intención, una sensibilidad, una forma propia de entender la cocina.

Quizá por eso las respuestas del jurado se encuentran en un mismo punto. El talento no está solo en la belleza de un plato ni en la dificultad de una elaboración. Tampoco depende de una historia contada a posteriori si el sabor no la sostiene. Está en esa combinación, difícil de forzar, entre producto, intención, emoción y verdad. En una competición como S.Pellegrino Young Chef Academy, donde no se buscan únicamente buenas ejecuciones sino nuevas voces capaces de mirar hacia el futuro de la gastronomía, esa diferencia resulta decisiva.

Porque un plato con talento no siempre necesita gritar. A veces basta con que tenga una idea clara, un sabor que convenza y algo de quien lo ha creado. Algo que, después del último bocado, siga ahí.

Difunde el sabor, comparte esta historia.

Hazte miembro
Únete para tener acceso ilimitado a lo mejor de Fine Dining Lovers
Desbloquea todos nuestros artículos
Continúa leyendo y accede a todas nuestras historias exclusivas registrándote ahora.

¿Ya eres miembro? ACCEDER