1 kg de baccalà
1 kg de aceite de semillas
Sal al gusto
Dejar el stoccafisso en remojo durante tres días para rehidratarlo, cambiando el agua cada 24 horas. Cuando esté bien hidratado, filetear el pescado y limpiar la ventresca.
Cocer el pescado (partiendo de agua fría) en agua sin sal durante una hora. Escurrir y dejar templar, procurando limpiarlo antes de que se enfríe. Retirar posibles espinas y restos hasta obtener únicamente la pulpa blanca.
Colocar el baccalà a temperatura ambiente en una batidora con accesorio de pala (tipo amasadora) para desmenuzarlo. Añadir poco a poco, en hilo, un kilo de aceite de semillas y, de vez en cuando, aligerar con un poco del agua de cocción. Tras unos 30 minutos, se obtendrá una crema blanca, ligera y espumosa, a la que solo habrá que añadir sal al gusto.